martes, 13 de octubre de 2009

¡Vive y deja vivir!


Grrrr, grrrr, hoy estoy... ¡que muerdo! En pleno síndrome premenstrual, de una mala hostia increíble, y viendo el panorama que me rodea, no puedo evitar preguntarme inútilmente: ¿por qué a algunas personas les gusta tantísimo tocar los cojones al prójimo? ¿mmmmm? Interesante tema que puede dar mucho de sí... ¿Acaso no saben que existe una máxima muy sabia que dice: "Vive y deja vivir"? Pues parece ser que no, no lo saben. O, probablemente, no lo quieren saber...

¿No sería genial que las personas se ocupasen únicamente de sus asuntos y dejasen a los demás respirar tranquilos? Agua que no has de beber, déjala correr, déjala correr... Pero no: hay que hacer como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer. Aquí podemos ver una clara asociación de refranes populares que tienen en común, aparte de la temática gastronómica, el hecho de ser reales como la vida misma... ¡Aaay, cuanta sabiduría concentrada!

En mi mundo ideal, cada cual se dedicaría a lo suyo, con el respeto mutuo por delante.
En mi mundo ideal, los humanos no se darían por culo los unos a los otros (excepto en el respetable caso de tratarse de una actividad lúdica consentida por ambas partes, claro).
Y, además, en mi mundo ideal la egolatría desaparecería del mapa. Eso de pretender ser el centro de atención de todos a cualquier precio, sería considerado como una infantilidad propia de mentes inmaduras (que es lo que es), en vez de servir para obtener la esperada reacción por parte de los demás. Las personas compartirían recíprocamente y respetando límites, no parasitarían a sus pobres víctimas hasta dejarlas secas de autoestima...
Y, clarísimamente, en mi mundo ideal habría bomberos, muchos bomberos por todas partes.

Sería genial, un mundo así: cada uno centrado en sus cositas, en vivir su vida, en decidir libremente qué hacer (sin putear a los demás, claro), en fluir y ser feliz, en estar satisfecho consigo mismo... y, por supuesto, sin tocar los güevos ajenos. ¡Oh, qué paraíso terrenal! ¡El mismo cielo aquí en la tierra! ¡Mi sueño hecho realidad! Y si encima los bomberos se viniesen a entrenar cada día al mismo gimnasio que yo, ya no necesitaría nada más para vivir en estado de gozo perpetuo... ¡uuaauu, que más se puede pedir!

Utopía pura y dura, claro. Porque, lo que es ahora, nos encontramos cada día con un montón de tocapelotas que no se paran ni un segundo a pensar lo que están haciendo ni a quién están machacando. Y, en muchos casos, ni siquiera lo hacen para obtener un beneficio propio (cosa que igual podría llegar a entender), sino simplemente por capricho, para subir su penosísimo ego o por el mero gusto de joder a los demás. Para colmo de males, no hay suficientes bombero en el mundo mundial (yo lo digo para compensar este triste efecto negativo, más que nada...).

Por desgracia, estamos rodeados de personas que se creen mejores (o con vidas más interesantes) que sus congéneres. Estos parásitos del tiempo, la atención y los sentimientos ajenos, piensan, egoístamente, que el resto de los mortales hemos venido a este mundo para satisfacer todos sus caprichos, escuchar sus lágrimas de cocodrilo y dorarles la píldora... Y encima tendríamos que estar agradecidos por ese gran honor, claro. Personas que, pese a tenerlo todo y bajo un falso aire de inocencia, insisten en marear la perdiz y meter cizaña donde no les incumbe, quizá porque no saben valorar y agradecer las cosas buenas que les ha dado la vida. Quizá porque, aunque aparentemente lo tengan todo, les falta lo más esencial: el respeto y el amor hacia uno mismo. Si no, es que no me lo explico...

Pero bueno, dejémonos de dar alas a toda esta energía negativa: por suerte también existe gente que no es así, sino todo lo contrario. Los bomberos, por poner un ejemplo. Siempre dispuestos a apagar un fuego con su manguera o a bajar un gato del árbol...¡aaaah, que gran ejemplo para la humanidad! ¡Cuanta bondad concentrada en un solo cuerpo!

En conclusión y para terminar, yo sacaría una versión actualizada y personalizada del refrán: en cuestión. Sería algo así: "Vive y deja vivir; folla y deja de joder". Para los interesados en las filosofadas de la vida, ahí queda eso...

3 comentarios:

ester_kandi dijo...

Estic totalment d'acord!! jajajaja folla y de ja de joder jajjaa Tots seríem una més feliços!!

XL dijo...

Quina fúria! jejeje Hi ha persones que mai podran deixar de joder, és una droga per ells.

Unknown dijo...

Jo m'hauré de fer dos DNI's, un per l'hivern i un per l'estiu, perquè amb el nas que porto, definitivament no se'm coneix...

Per cert, ja m'han informat de la visita, espero que us anés tant de cine com m'han explicat!!!

Siau!